En este mundo acelerado que vivimos el multitasking es casi una religión. Mandar un mail mientras uno se cepilla los dientes, dar el biberón al bebé a la vez que se habla por teléfono, son parte de nuestras tareas diarias. Se trata del un delicado equilibrio consistente en sumar a las obligaciones cotidianas otra actividad que requiera una mayor concentración.
Hoy hablaremos de algo tan inusual como práctico. Fitness en la ducha. ¿Cómo puede ser que a nadie se le hubiese ocurrido antes? Eso sí, hay que tener presente la necesidad de un plato de ducha antideslizante, para evitar resbalones y no estaría de más contar con un asidero.
Cuatro ejercicios que nos pueden servir para estar en forma.
Zona lumbar: Apoya las manos en la pared frente a la alcachofa, las manos deben estar a la altura de los hombros, flexiona las rodillas levemente , adelanta las caderas hasta que tu columna se arquee levemente, mantén la posición durante 20 segundos.
Gemelos: partiendo de esta posición, retrasa un paso una pierna, pega bien la planta del pie al plato de ducha antideslizante, notarás el músculo tenso, intercalar cada pierna durante 25 segundos.
Sentadillas: Continúa con las manos apoyadas en la pared, ahora vas a ejercitar los cuadriceps. Flexiona las rodillas como si fueras a sentarte hasta que formen un ángulo de 90 grados, aguanta 3 segundos y repite la operación diez veces.
Terminarás la ducha, además de relajado, tonificado. Insistimos en la necesidad de tener un antideslizante de baño, !no queremos terminar en el suelo!
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