Angelina Jolie no es muy dada a exteriorizar sus sentimientos. Pero su novio, Brad Pitt, consigue que ella le abra su corazón cuando le prepara un baño caliente. Así lo ha reconocido ella misma a la revista Marie Claire: «No sé cómo consigue que hable, pero hablo y mucho en la bañera». Y ha añadido en tono de broma: «¡Es desnudarme con alquien y ponerme a hablar!».
Categoría: Noticias de Baño
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La belleza del fondo marino
La periodista y realizadora Claire Nouvian ha empleado 10 años para recoger en ‘Criaturas abisales’ una selección de imágenes tomadas a miles de metros de profundidad.

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El agua es el principio de todas las cosas
En Securibath tenemos pasión por el Agua. Pasión difícil de explicar, como cualquier emoción.
Somos agua-dependientes.
El agua ha inspirado a poetas, a músicos, ha envuelto el escarceo de los cuerpos desnudos enamorados bañándose en una poza solitaria, . . . ¡No hay mayor placer que un vaso de agua fresca en un caluroso día de verano!
Religiones como la cristiana la han considerado purificadora en rituales como el Bautismo.
En algunas filosofías es uno de los elementos primordiales del universo.
En la tradición oral de muchos lugares el agua está habitada por seres fantásticos que reciben diferentes nombres. -

Estadísticamente, la décima mayor causa de estrés es meterse en obras
Estadísticamente, la décima mayor causa de estrés es meterse en obras. Empiezas queriendo cambiar el plato de la ducha y acabas demoliendo todos los tabiques de la casa, algunos por voluntad propia y el resto porque la cuadrilla de destroyers que has contratado no te entienden y se los cargan por equivocación. Las obras son ruidosas, caras, sueltan un polvazo que no hay plumero mágico que lo aguante y generalmente te enemistan con el resto de los vecinos que sólo son tolerantes con las obras cuando son suyas.
Eso mismo es lo que le está pasando a la ministra de Fomento: que Zapatero la nombró para el cargo sin tener en cuenta que las obras le ponen de los nervios. No es para menos. Si el día en que hemos invitado a nuestra cuñada a que vea cómo nos ha quedado el baño, nos encontramos con que en vez de la taza del water nos han colocado un butacón de orejas, seguro que nos agarramos un cabreo mayúsculo.
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¿El agua? En jarra, ¡naturalmente!
En algunas ciudades, el agua del grifo tiene un elevado contenido de cloro que produce cierto rechazo a beberla, lo que ha provocado un altísimo consumo de agua embotellada que implica deterioro medioambiental si consideramos el consumo de energía para el embotellado, transporte, fabricación del envase, las emisiones tóxicas del transporte, etc.
Una estadística de la organización ecologista Earth Policy Institute sobre el consumo de agua embotellada de los americanos: para fabricar las botellas de plástico para el agua que beben cada año, se precisan un millón y medio de barriles de petróleo.
Beber el agua del grifo, salvo casos graves, sale a cuenta, ecológica y económicamente. Siempre podemos dejarla un tiempo en una jarra para que el cloro se evapore o utilizar filtros.
Por solidaridad y por visión de futuro, ¡no podemos desperdiciarla!




