Antes de la reforma, el baño contaba con una distribución y unos elementos que resultaban poco funcionales y limitaban tanto la accesibilidad como el aprovechamiento del espacio.

La presencia de una bañera convencional, junto con un radiador de elementos situado en la zona del bidé, dificultaba el uso cómodo del baño y suponía una barrera para personas con movilidad reducida.


Tras la intervención, el baño ha sido completamente renovado, mejorando de forma notable la seguridad, accesibilidad, funcionalidad y estética del espacio.
En primer lugar, se ha sustituido la bañera por un plato de ducha antideslizante, eliminando el desnivel existente y favoreciendo un acceso cómodo y seguro.
Para lograr una integración total, se han modificado todos los desagües del baño y las conexiones a la bajante, permitiendo enrasar el plato de ducha con el suelo del baño, obteniendo así una superficie continua sin obstáculos.


Se ha instalado una mampara de ducha de vidrio, sin perfilería inferior en la zona de paso, lo que refuerza la sensación de amplitud, facilita la limpieza y elimina barreras físicas en el acceso a la ducha.
En cuanto a la climatización, se ha reubicado el radiador, retirando el antiguo radiador de elementos situado en la zona del bidé, que interfería en su correcto uso. En su lugar, se ha instalado un radiador toallero en la pared de salida de la ducha, cumpliendo una doble función: calefactar el baño y servir como soporte para colocar y secar las toallas de forma cómoda y accesible.

El lavabo antiguo ha sido reemplazado por un mueble de lavabo moderno y práctico, con tres cajones de extracción total, lo que mejora significativamente la capacidad de almacenaje y la organización del baño.
Así mismo, se han renovado completamente los revestimientos y el pavimento, sustituyendo los antiguos azulejos por piezas rectificadas en tonos neutros, que aportan calidez y un estilo contemporáneo al conjunto.
En la pared de la ducha se ha incorporado un revestimiento decorativo, que añade una nota de diseño y color. Al situarse en la pared frontal según se accede al baño, este recurso visual aumenta la sensación de profundidad y amplitud, realzando el espacio.

Por último, se ha conseguido recuperar y reinstalar una pieza con valor sentimental, el espejo original de estilo vintage, integrándolo en el nuevo diseño. Esta decisión no solo ha supuesto un ahorro económico, sino que también ha permitido preservar un elemento con significado personal para el cliente. Si estás pensando en reformar tu baño ponte en manos de profesionales.
En SecuriBath nuestros técnicos te ayudarán a elegir la mejor opción para tu baño.

