El baño ya no es un baño: es el nuevo espacio de bienestar del hogar

Durante años, el baño fue concebido como una estancia puramente funcional. Hoy, esa visión ha cambiado por completo. El baño se ha transformado en uno de los espacios más importantes de la vivienda: un lugar para desconectar, cuidarse, relajarse y empezar o terminar el día con bienestar.

Un reciente estudio elaborado por Roca junto a Ipsos confirma esta evolución y deja datos muy reveladores sobre cómo viven los españoles el espacio de baño en 2026.

El 83% de los españoles afirma que el baño influye en su bienestar

El dato es contundente: ocho de cada diez españoles consideran que el baño influye directamente en su bienestar diario.

Y no es casualidad.

El diseño, el orden visual, la amplitud y la comodidad se han convertido en elementos fundamentales para generar sensación de calma dentro del hogar. De hecho, el 65% de los encuestados asegura que estos factores son los que más contribuyen a convertir el baño en un auténtico espacio de autocuidado.

Hoy el baño ya no se utiliza únicamente para la higiene personal. También es un espacio donde relajarse, desconectar del estrés y dedicar tiempo al bienestar físico y emocional.

La gran tendencia: cambiar la bañera por ducha

El estudio refleja además una fuerte intención de reforma:

  • El 74% de los españoles ha comprado algún elemento para el baño durante el último año.
  • El 52% planea reformarlo próximamente.
  • Y más de un tercio considera prioritario sustituir la bañera por un plato de ducha.

La razón es clara: ganar espacio, mejorar la comodidad y aumentar la funcionalidad.

Los consumidores buscan baños más amplios, accesibles y prácticos, donde moverse con libertad y disfrutar de una experiencia mucho más cómoda en el día a día.

En este contexto, el cambio de bañera por ducha se consolida como una de las reformas más inteligentes y valoradas en los hogares españoles.

Minimalismo, orden y diseño emocional

Otro de los grandes cambios que revela el estudio es la búsqueda de espacios visualmente más limpios y relajantes.

El 60% de los españoles quiere que su baño transmita calma y serenidad, y por eso el estilo minimalista se posiciona como el favorito para una gran parte de los consumidores.

Líneas limpias, colores neutros, iluminación cuidada y sensación de amplitud marcan la nueva estética del baño moderno.

Ya no se trata solo de diseño. Se trata de cómo un espacio te hace sentir.

La personalización gana protagonismo

Cada hogar es distinto y cada persona vive el baño de una forma diferente.

Por eso, el 70% de los encuestados considera esencial personalizar el baño según sus necesidades y estilo de vida.

La tendencia actual apuesta por:

  • muebles adaptados al espacio,
  • soluciones modulares,
  • iluminación inteligente,
  • acabados personalizados,
  • y duchas más cómodas, seguras y funcionales.

El baño se convierte así en una estancia mucho más humana y pensada para el día a día real de las personas.

Sostenibilidad: ahorrar agua ya es una prioridad

El ahorro de agua y energía ya forma parte de las decisiones de compra.

El estudio revela que:

  • el 50% de los españoles prefiere ducharse antes que bañarse para reducir el consumo,
  • el 42% utiliza sistemas de doble descarga,
  • y el 87% estaría dispuesto a pagar más por soluciones sostenibles y eficientes.

La conciencia medioambiental ya no es una tendencia futura: es una prioridad presente.

Por eso cada vez se valoran más las duchas eficientes, las griferías termostáticas y los sistemas de ahorro energético.

La tecnología entra en el baño… pero de forma discreta

La tecnología también gana espacio dentro del baño moderno, aunque de una manera más integrada y natural.

La tendencia denominada “Soft Tech” apuesta por incorporar soluciones inteligentes que mejoren la experiencia diaria sin romper la armonía estética del espacio.

Entre las tecnologías más valoradas destacan:

  • espejos antivaho con iluminación,
  • duchas inteligentes,
  • griferías termostáticas,
  • e inodoros inteligentes.

El objetivo ya no es impresionar, sino mejorar el confort cotidiano.

Un consumidor más informado y exigente

El estudio también demuestra que el consumidor actual analiza mucho más sus decisiones antes de reformar el baño.

La calidad-precio sigue siendo el principal factor de compra, seguido de:

  • la durabilidad,
  • el diseño,
  • y la funcionalidad.

Además, los usuarios buscan inspiración en redes sociales, plataformas digitales y profesionales especializados antes de tomar una decisión.

El baño ha dejado de ser una estancia secundaria. Ahora es una inversión en bienestar, comodidad y calidad de vida.