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Como orientación para una ducha utilizada de pie, los mandos del grifo pueden situarse entre 100 y 120 cm sobre la superficie terminada del plato. Unos 110 cm sirven como punto de partida, pero la altura definitiva debe ajustarse a quien va a utilizar la ducha y al equipo elegido.
Lo importante es poder abrir el agua, regular la temperatura y cerrar el grifo con una postura cómoda. La estatura, la movilidad y la necesidad de ducharse sentado pueden hacer conveniente otra posición.
Estas medidas son recomendaciones prácticas, no una altura legal obligatoria para todas las duchas domésticas.
Desde dónde se mide la altura del grifo
La referencia es la superficie terminada del plato sobre la que se apoyan los pies. Si el plato queda elevado respecto al suelo del baño, medir desde el pavimento exterior puede llevar a colocar los mandos más bajos de lo previsto para el usuario.
Antes de ejecutar la instalación, conviene definir también el punto del grifo al que corresponde la medida, según el modelo y las instrucciones del fabricante. Así se evita confundir la posición de las tomas con la de los mandos.
Si se utiliza un asiento, hay que comprobar el alcance desde su posición real.
Mandos, rociador y ducha de mano: cada elemento tiene su altura
| Elemento | Referencia orientativa | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Mandos para uso de pie | Entre 100 y 120 cm sobre el plato terminado | Poder accionarlos sin agacharse ni estirar demasiado el brazo |
| Rociador superior fijo | Aproximadamente entre 200 y 220 cm sobre el plato | Estatura de los usuarios, altura disponible e instrucciones del fabricante |
| Ducha de mano | Soporte regulable según las necesidades | Poder cogerla y devolverla al soporte con comodidad |
| Mandos para uso sentado | Determinar su posición desde el asiento | Alcanzarlos sin levantarse, inclinarse ni perder apoyo |
Subir el soporte de la ducha de mano no equivale a subir el grifo. Si los mandos siguen demasiado bajos, habrá que agacharse para abrir el agua aunque la alcachofa esté más arriba.
Qué tener en cuenta al cambiar una bañera por ducha
El cambio de bañera por plato de ducha es un buen momento para revisar dónde queda la grifería.
Puede ser posible conservar un grifo en buen estado, pero conviene comprobar su posición, facilidad de manejo y compatibilidad con la nueva instalación. También hay que valorar si el caño de llenado de la bañera sobresale en una zona donde pueda molestar.
Cuando la instalación lo permite, se pueden modificar las tomas para recolocar los mandos. En otros casos será preferible sustituir la grifería. La decisión debe tomarse después de revisar el baño y las necesidades de uso.
La altura y el desagüe son cuestiones distintas: elevar el grifo puede mejorar la comodidad, pero no reduce por sí solo el caudal ni resuelve una evacuación insuficiente. Antes de terminar la obra debe comprobarse que el plato evacúa correctamente el agua de las salidas que pueden funcionar a la vez.
Ejemplos de cambios de bañera por ducha realizados por SecuriBath
Estas fotografías del artículo original muestran distintas soluciones de revestimiento al recolocar la grifería. La posición de los mandos se adapta a cada instalación y a sus usuarios.



Cómo adaptar el grifo para ducharse sentado
La posición debe comprobarse desde el asiento previsto, teniendo en cuenta la postura y el alcance de la persona.
Conviene poder abrir y cerrar el agua sin levantarse ni inclinar el cuerpo para llegar a los mandos. Una ducha de mano con soporte accesible facilita su uso; cuando la distribución lo permite, también resulta útil poder abrir el agua sin quedar directamente debajo del chorro.
El grifo y la barra portaducha convencional no sustituyen a un asidero de seguridad. Si se necesita apoyo, debe colocarse un elemento diseñado y fijado para esa función.
¿Existe una altura obligatoria según el CTE?
No debe confundirse una recomendación para una ducha doméstica con las condiciones específicas de accesibilidad.
En el apartado de servicios higiénicos accesibles del DB SUA del Código Técnico de la Edificación se recoge una altura de uso de mecanismos y accesorios entre 70 y 120 cm y un alcance horizontal de la grifería desde el asiento de 60 cm como máximo.
La aplicación de estas condiciones depende del tipo de espacio y de la intervención. Para una adaptación concreta hay que comprobar la normativa aplicable y las necesidades del usuario.
Preguntas frecuentes
¿Se mide desde el suelo del baño o desde el plato?
Para valorar la altura de uso de pie, desde la superficie terminada del plato donde se apoyan los pies.
¿Se puede aprovechar el grifo de la bañera?
Puede ser posible. Hay que revisar su estado, compatibilidad, posición y facilidad de manejo. Conservarlo no obliga a dejarlo a la misma altura.
¿Qué ocurre si varias personas utilizan la ducha?
Hay que buscar una posición de los mandos cómoda para los usuarios habituales. El soporte regulable de la ducha de mano permite adaptar su altura sin mover el grifo.
¿Subir el grifo evita que se salga el agua?
No por sí solo. La evacuación depende de la válvula y del conjunto del desagüe, además del caudal que entra en el plato.
Una ducha adaptada a tu baño y a tu forma de usarla
En SecuriBath valoramos la grifería junto con el plato, la mampara y el desagüe. Si estás pensando en cambiar la bañera por ducha, podemos estudiar si conviene conservar, recolocar o sustituir el grifo.
