Este sábado en Rusia, casi 2,2 millones de personas han participado en las prácticas de «baños bautismales» para celebrar la festividad ortodoxa de la Epifanía. Muchos fieles rusos se dan un chapuzón en aguas gélidas de estanques, ríos y lagos, siguiendo una tradición ancestral. La creencia es que la zambullida en el agua que hay bajo cero es una manera de purgar los pecados. Además la cultura popular cree que es muy sano y que después te sientes limpio, que ayuda a enderezar el karma, que previene los catarros, las enfermedades coronarias, el desamor y hasta los derrames cerebrales. La Epifanía es una jornada en la que se rememora el bautismo de Jesús por San Juan Bautista en el río Jordán. Las autoridades de Moscú han confirmado que se ha batido un nuevo récord en el número de participantes en las tradicionales inmersiones en agua helada. Este año las autoridades locales han habilitado 54 lugares para el baño bautismal en la capital.

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