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Fue un acto benéfico en ayuda las víctimas del tsunami de 2005.

El príncipe no dudó en acudir a la cita vestido a lo Papá Noël.

Los participantes se sumergieron en el agua, que estaba a 13ºC.

Ni en época navideña la realeza deja de ejercer, y más si se trata de causas nobles a las que prestar ayuda e imagen.

El príncipe Alberto II de Mónaco ha participado este martes en el tradicional baño caritativo de Navidad organizado por la Asociación TATSA (Tahi after tsunami Schooling Aid) en Mónaco. En la cuarta edición de este acto benéfico han participado más de 150 personas.

Todas, incluido el príncipe, se han sumergido a 13ºC para recaudar dinero para las víctimas del tsunami de 2005 en el sudeste asiático. Alberto de Mónaco no dudó en presentarse a la cita con un traje de baño a rayas y vistiendo una chaqueta y un gorro de Papá Noël.

Después, se dejó fotografiar rodeado de varias personas que se sumaron a esta iniciativa y se atrevieron a lanzarse al agua fría en pleno invierno, algunas de ellas ataviadas con trajes enteros de neopreno, gafas de sol e, incluso, originales gorros.