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Todos hemos oído alguna vez que la natación es uno de los deportes más completos, ya que pone en acción todos los grupos musculares. Pero además es el tipo de ejercicio más indicado en la tercera edad; su práctica regular mejora el rendimiento cardiovascular y respiratorio, “entrenando” al organismo para que éste tenga más resistencia al esfuerzo físico. La natación está muy recomendada en personas con dificultades para moverse por patologías en las articulaciones y los huesos. Bajo el agua nuestro cuerpo no pesa y nuestras articulaciones no sufren con los movimientos. Además, el esfuerzo que deben realizar para practicar deporte es menor. Nadar proporciona una sensación de bienestar, induciendo a la relajación y reduciendo el estrés y la ansiedad. De esta forma, permite a las personas mayores practicar regularmente un deporte y ponerse en forma casi sin darse cuenta. Los practicantes mejoran su elasticidad y la tonificación de sus músculos, por lo que se sentirán mucho más ágiles una vez en “tierra firme”. ¿Necesitas algo más para convencerte? ¡Al agua se ha dicho!