Diseño en el baño, Duchas, Ecología baño, Seguridad y Accesibilidad Baño

La ducha un gran momento de diversión infantil.

A muy temprana edad se debe enseñar esta norma de vida
securibath, ducha

Es importante que el niño tenga el hábito de una ducha diaria, sobre todo cuando vuelven de la calle. Si no quieres que se convierta en un castigo después de haber estado entretenido, acostumbrarlo, crea el hábito diario y será más sencillo y sano.

Cuando son muy pequeños eres tú quien tiene que ducharlos todos los días (todos desde que empiecen a andar y a jugar en el parque), pero a medida que se vayan haciendo mayores, enseñarlos a frotarse y aclararse solos, para que a partir de los 5 ó 6 años lo hagan sin tu ayuda, aunque estés cerca vigilando.

Como siempre, es importante que les expliques por qué hay que hacerlo a diario y los problemas que les puede causar no hacerlo, entre otros el mal olor corporal que puede provocar las burlas de otros compañeros y el aislamiento social.

También deben ver que tú te duchas todos los días, ya que los niños de pequeños quieren ser como sus padres y te imitarán en todo.

Explícale cómo frotarse cada parte del cuerpo sin olvidarse nada (la espalda, las orejas, los pies, los genitales). Aunque al principio no lo hará muy bien y deberás frotarle tú también. Estas pautas le ayudarán en su aprendizaje.

La parte más complicada del baño llega al tener que lavar el pelo, ya que los niños lloran cuando se les mete jabón en los ojos, con los tirones de pelo, etc. Pero la higiene del cabello es fundamental para evitar piojos, caspa y picores. Hasta que no tengan unos 10 años deberás ayudarle tú, ya que es lo más complicado para los niños. Enséñale cómo hacerlo y déjale practicar.

Aunque sea una niña, no le dejes el pelo muy largo, ya que será más difícil de peinar y de lavar. Compra enjuagues desenredantes para hacerlo más sencillo y menos doloroso.

Si hay muchos niños, la ocasión es perfecta para empezar a enseñarles hábitos de higiene más responsables con el medio ambiente. La ducha ahorra agua (y dinero), y además puede ser un momento de diversión infantil, al igual que es un placer para los adultos.

Para usuarios jóvenes, la ducha también es todo un acierto. El ahorro de espacio supone una gran ventaja ahora que las viviendas disponen de menos metros cuadrados. La estética es un factor a tener en cuenta, y en ese sentido existe una amplia gama de diseños exclusivos y originales para platos de ducha: cuadrados, rectangulares, ovalados, redondos o con curvas, con cromoterapia, en cascada…

Y respecto a la obra, ya existen empresas que cambian la bañera por un plato de ducha en 24 horas y sin obras complicadas. El baño puede ser utilizado mientras dura la reforma, y los técnicos retiran la bañera –encargándose de llevarla a un punto limpio- e instalan la ducha nueva en una única jornada de trabajo.

Cámbiate a la ducha: es la higiene del futuro.