pelorizado

Después de la temporada estival, una de las partes de nuestro cuerpo más resentidas por el cloro, la sal y el exceso de sol es nuestro pelo. Las puntas se secan y se abren, el cabello se aclara como consecuencia de la «quemadura» del sol y en las raíces, desequilibradas, puede aparecer ese odioso aspecto grasiento.

Tu pelo te está diciendo SOS a gritos, y la solución es darle una buena dosis de cuidados intensivos sin salir de casa: bajo la ducha. Lo primero que te recomendamos es un buen saneado de las puntas para eliminar esa zona de sequedad. Si tienes plantas de aloe vera en casa, corta una hoja gruesa, pélala y bate la pulpa. Úntate sólo las puntas del pelo con esa pasta y envuélvelo con una toalla.

Esta mascarilla nutritiva y reparadora es totalmente natural y muy efectiva. A la media hora, enjuágate bajo la ducha y lávate el pelo durante una buena temporada con agua fría. El agua fría cierra los poros e impide la secreción de las glándulas sebáceas. Además de regular el exceso de grasa en las raíces, frenará la caída del cabello cuya causa sea de origen graso.

¡Y sólo necesitas tu ducha! Si aún no la tienes, cambia ya tu bañera por un plato de ducha.