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Siento como si fuera hoy el impacto emocional que me causó Psicosis en su primera visión. Siento mi asombro ante un blanco y negro que respira moho por los cuatro costados, perdiéndome en la penumbra de sus regias tonalidades, en un sin vivir desde los mismos títulos de crédito, hasta los tres brutales minutos finales, en los que mi pérdida se transforma en toda una lógica aplastante, suave como la mosca que se pasea por la mano de Anthony Perkins. Eran tiempos de muchos desconocimientos a nivel personal, uno de ellos era el significado de la palabra «psicosis», unido a las amplias ramificaciones que de ella se derivan. Recuerdo muy nítidamente mi ansiosa búsqueda al llegar a mi domicilio en el diccionario, recuerdo mi incertidumbre ante la personalidad de Norman Bates y quiero ser franco, lo mas sincero posible……Mi asombro era tal que aún hoy cuando he traspasado la barrera de los cincuenta, el solo nombre de Bates…..Su motel…..Sus andares eléctricos en precipitada subida hacia el caserón, la mítica escena de la ducha….!esa música!…… La sombra de la madre en el ventanal o el grito desgarrador de una genial Vera Miles, me proporcionan tal estremecimiento que me hacen considerar esta obra maestra del suspense, como el liquido caliente que depositado en cáliz de plata, bebemos para olvidar los films de suspense que se hacen en la actualidad, apretando contra nuestro pecho un producto clásico e inmortal.
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Así recuerdo el film de Alfred Hitchcock, así quedó un buen día en mis amados años jóvenes y espero que seguirá intacto.

Siempre he pensado que la escena de la ducha, no es solo impactante por lo que sucede en ella, por su violencia, por el despliegue de angulaciones a tan increíble velocidad, o incluso por la música de Bernard Herrman……Lo que realmente me impresiona es que a la media hora del comienzo, en aquella ducha del motel, bajo el grifo de agua hirviendo… ¡matan a su protagonista!…..y todos nos quedamos tan tranquilos, sin saber que está pasado, solo asombrados….!pálidos!. En 1960 se daban contados casos como este, el trasfondo de la historia gira y se tuerce, negándole al espectador la exacta razón por la que ha acudido a ver la película……

!Siempre Hitchcock!.

PD. La escena podéis verla aquí