Inodoro de diseño para minusválidos

Hay determinadas situaciones que no se te pasan por la cabeza, así la mayoría de afortunados no somos conscientes de las barreras arquitectónicas que hay en las ciudades y de las complicaciones que conllevan vivir con

Ya no puedo ducharme sin ayuda

Llega un momento en la vida en que uno tiene que rendirse ante la evidencia y asumir la propia limitación. Es un hecho: me he hecho mayor, anciano. Viejo. Nunca me ha gustado la connotación de esa palabra.

Ya no necesito ayuda en la ducha

Mi historia es como la de tantos ancianos y ancianas. Te pasas toda una vida atendiendo a tu familia, y llega un buen día en el que te das cuenta de que ahora eres tú quien necesita ayuda.