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La Fira de Barcelona aguanta el tipo pese a la crisis

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La Fira, uno de los principales termómetros económicos de Barcelona y de España, aguantará el tipo en 2009 a pesar de la inminente entrada en recesión, a tenor de los datos presentados ayer por la institución que preside Josep Lluís Bonet: los ingresos se desinflarán ligeramente respecto del ejercicio récord de 2007 y, con un retroceso del 1,8%, se situarán en 127,3 millones. El de 2009 será “un año de grandes dificultades”, advirtió, sin embargo, Bonet.

Los salones que previsiblemente acusarán más el delicado contexto económico son Construmat y el Salón del Automóvil. En el primer caso, la caída del sector de la construcción y la segregación de un nuevo salón del baño harán que se reduzca un tercio la superficie de la feria, que quedará en 100.000 metros cuadrados, según explicó el director general de la Fira, Agustín Cordón. En el caso del automóvil, aún no hay datos concretos y está por ver la respuesta de los fabricantes expositores.

La entidad compara los datos de cada año con los de dos años antes, debido a la distinta periodicidad con que se celebran los salones, en algunos casos bienales. Este modo de proceder hace que el impacto de la crisis sobre los ingresos del año que está terminando sea suave. El cierre de 2008 arrojará 121,2 millones de ingresos -el 2% menos de lo previsto antes del verano, por el comportamiento de salones como Hostelco y Expoquimia, que han crecido menos de lo que indicaban las previsiones iniciales-, pero el 16,8% por encima de los obtenidos en 2006. “La Fira ha aguantado bien la crisis, pero ha recibido el impacto”, resumió el alcalde de Barcelona y presidente del consejo general de Fira, Jordi Hereu.

Impacto económico
La estrategia de la institución para intentar combatir la crisis pasa por una mayor internacionalización, por la captación de salones que actualmente se celebran en otras ciudades y por el lanzamiento por la propia Fira de Barcelona de salones nuevos. Entre las novedades de 2009 figuran Carbon Expo, sobre las emisiones de CO2, y el Hit Barcelona, dedicado a la innovación.

El impacto económico de la actividad de la Fira en Barcelona asciende, según los cálculos de la institución y de la escuela de negocios IESE, a 2.515 millones de euros. Esta cifra incluye el negocio inducido por la actividad ferial y el gasto generado por visitantes y expositores.