Seguridad y Accesibilidad Baño

Sillas para duchas

sillas para duchas

Sillas para duchas

Sustituir la bañera e instalar un plato de ducha nos permite ampliar notablemente el área o espacio para ducharnos y asearnos con mayor facilidad y comodidad. Ahora el protagonista es el plato de ducha y eso cambia radicalmente la forma de asearnos. Podemos entrar sin necesidad de levantar las piernas para sortear la barrera que supone el acceso a la bañera. Podemos colocar o instalar asientos o sillas para duchas para estar más cómodos y así disfrutar de forma más segura de buenos momentos bajo el agua de la ducha.

La sillas para duchas o asientos para situar en el interior del espacio de ducha, son sillas especiales que se pueden colocar bajo el agua. Normalmente son de plásticos y aluminio con acero inoxidable. Existen taburetes con terminaciones antideslizantes en la zona del asiento para mayor comodidad y seguridad. También son sillas de ducha con sistemas de regulación en altura que permiten mejorar las condiciones a todos los usuarios y especialmente a los más mayores o para aquellas personas que tienen problemas de movilidad o estabilidad ya sea por causas de la edad o alguna enfermedad. Lo que sí es cierto es que cuando existe algún problema de este tipo, siempre funciona poner un asiento de ducha o silla de ducha y así facilitar las tareas del aseo.

Las sillas de ducha instaladas sobre el plato de ducha se han convertido en un elemento habitual en el baño porque dan seguridad además de que son estéticas y funcionales, incluso hay asientos o sillas para ducha que son plegables y se pueden retirar de la zona de la ducha cuando no son necesarios.

También existen los asientos para ducha plegables que se colocan en el espacio de ducha, pero hay que tener en cuenta que se han de colocar con un sistema de fijación fuerte y segura que nos permita soportar el peso de una persona.

Los asientos o sillas para duchas ya sean fijos o abatibles, permiten sentarse cómodamente en un ambiente húmedo y resbaladizo, mitigando el posible riesgo de caídas o resbalones en la ducha.

Por último, las sillas para duchas son muy fáciles de limpiar y ofrecen comodidad, seguridad y tranquilidad, por lo tanto son totalmente recomendables y convierten el acto de ducharse en algo agradable y confortable.